Así que me puse el sombrero y el abrigo y salí hecha una furia —prosiguió—, y me planté en el puente y dije: ¿Soy yo una mala hierba, llevada aquí y allá por una marea que sube dos veces al día sin sentido alguno?
—¿Sí? —la apremió él.
—Y pasaba gente; los pavoneados; los de puntillas; los pastosos; los de ojos de hurón; el ejército servil e innumerable de bombín. Y dije: ¿He de sumarme a vuestra conspiración? Manchar la mano, la mano inmaculada —él alcanzó a ver cómo le brillaba la mano al agitarla, en la penumbra del salón—¿y alistarme, y servir a un amo; todo por un judío en mi bañera, todo por un judío?
Los años, Los días presentes
CONTEXTO HISTÓRICO
Puente sobre el río Támesis cuyo origen se remonta a la época romana, cuando alrededor del año 50 d.C. se construyó una pasarela probablemente de madera. A esta primera construcción siguieron varias hasta que en 1209 se construyó un puente de piedra con 19 arcos y casas encima. Este puente medieval duró más de 600 años y fue testigo de numerosas ejecuciones públicas, ya que las cabezas de los traidores se exhibían en picas en su entrada. En 1831, fue sustituido por un nuevo puente de cinco arcos construido en granito y diseñado por John Rennie. El creciente tráfico hizo necesario ensancharlo de 16 a 20 metros, pero fue demasiado para sus pilares y el puente tuvo que ser sustituido. El puente actual se inauguró en marzo de 1973 y durante su construcción convivió con el puente de Rennie que, al terminar las obras, fue desmontado piedra a piedra y vendido a un empresario estadounidense que lo reconstruyó en Lake Havasu City, Arizona.
