Statue of Francis, Duke of Bedford
Conservada
«Conocer la verdad, aceptarla sin amargura»: esas fueron, quizá, sus palabras más elocuentes, pues nadie habría podido entender el extraño galimatías que murmuraba ante la estatua de Francis, duque de Bedford, salvo que el nombre de Ralph aparecía con frecuencia en contextos muy extraños, como si, tras pronunciarlo, quisiera, supersticiosamente, anularlo añadiendo alguna otra palabra que despojara de todo sentido a la frase que lo contenía.
Noche y día, capítulo 20
CONTEXTO HISTÓRICO
Estatua erigida el 3 de agosto de 1809 en honor a Francis Russell, duque de Bedford. Obra del artista Richard Westmacot, representa al duque con atuendo romano, apoyando una mano sobre un arado y con animales a sus pies.
