Esa es la joven señora Giles… Recuerdo a su madre. Murió en la India… Llevábamos, supongo, un montón de enaguas entonces. ¿Antihigiénico? No lo dudo… Pues mire a mi hija. A la derecha, justo detrás de usted. Cuarenta, pero delgada como una vara. Cada piso tiene su nevera… A mi madre le llevaba media mañana encargar la comida… Éramos once. Contando a los criados, dieciocho en la familia… Ahora simplemente llaman a los Grandes Almacenes… Ahí viene Giles, con la señora Manresa. Es un tipo que a mí no me hace gracia. Puedo estar equivocada… Y el coronel Mayhew, tan pulcro como siempre… Y el señor Cobbet, de Cobbs Corner, allí, bajo el Monkey Puzzle Tree. No se le ve a menudo… Eso es lo bonito: que reúne a la gente. Hoy en día, que todos estamos tan ocupados, eso es lo que una quiere…
Entre actos
