Le fascinaba Bond Street; Bond Street temprano por la mañana en temporada; sus banderas al viento; sus tiendas; nada de salpicaduras; nada de oropel; un único rollo de tweed en la tienda donde su padre había comprado sus trajes durante cincuenta años; unas pocas perlas; salmón sobre un bloque de hielo.
La señora Dalloway
CONTEXTO HISTÓRICO
Sastrería imprecisa. En el cuento «Mrs. Dalloway in Bond Street» (1923), Virginia Woolf identifica el sastre como Henry Hill, que tuvo sastrería junto a sus hermanos en el 3 de Old Bond Street desde 1837. Se anunciaban como Tailors to the Royal families of England, Russia, Austria and Turkey, and to the President of the United States of America. Los hermanos murieron a finales del siglo XIX y la sastrería cesó su actividad en algún momento de la década de los 20.
