Timmy Durrant, en su pequeño despacho del Almiralty, fue a consultar un libro azul, se detuvo un instante junto a la ventana y observó el cartel atado a la farola.
La señorita Thomas, una de las mecanógrafas, le comentó a su amiga que si la reunión del gabinete se prolongaba mucho más, echaría de menos a su hijo frente al Gaiety.
Timmy Durrant, de regreso con su libro azul bajo el brazo, vio un pequeño grupo de personas en la esquina; apiñadas como si una de ellas supiera algo; y las demás, rodeándolo, miraban hacia arriba, hacia abajo, a lo largo de la calle. ¿Qué era lo que él sabía?
El cuarto de Jacob, capítulo 13
