Mary caminó hasta la estación más cercana y llegó a casa en un tiempo increíblemente breve, justo el necesario, en efecto, para la comprensión inteligente de las noticias del mundo tal como las daba The Westminster Gazette. A los pocos minutos de abrir la puerta, estaba lista para una dura noche de trabajo. Abrió un cajón y sacó un manuscrito, que constaba de muy pocas páginas, titulado, con letra enérgica, «Algunos aspectos del Estado democrático».
Noche y día, capítulo 21
