Había llegado a su hotel. Cruzó el vestíbulo, con sus montones de sillones y sofás rojizos, sus plantas de hojas puntiagudas, de aspecto marchito. Cogió su llave del colgador. La señorita le entregó algunas cartas. Subió—la veía más a menudo en Bourton, a finales de verano, cuando se quedaba allí una semana, o incluso una quincena, como se hacía en aquellos días.
La señora Dalloway
CONTEXTO HISTÓRICO
Hotel ficticio posiblemente inspirado en el National Hotel, inaugurado en 1916, cuando el empresario Harold Walduck compró varias casas georgianas y las transformó en hotel. Era muy popular entre los visitantes de la época, en parte, por el animado ambiente de la zona. Con el paso del tiempo, el hotel fue perdiendo status por la falta de servicios modernos y, finalmente, terminó cerrando en la década de los 40.
