Era un vestido favorito, uno de Sally Parker, de los últimos que hizo, ay, porque Sally se había retirado ya, vivía en Ealing, y si alguna vez tuviera un momento, pensó Clarissa (pero ya no volvería a tenerlo), iría a verla a Ealing. Porque era un personaje, pensó Clarissa, una verdadera artista. Pensaba en pequeñas cosas imprevistas; y sin embargo sus vestidos no eran nunca raros. Podías ponértelos en Hatfield; en Buckingham Palace. Se los había puesto en Hatfield; en Buckingham Palace.
La señora Dalloway
