Club del Colonel Abel Pargiter

En activo en St. James’s Square

Address

Naval and Military Club, Cambridge House, 94 Piccadilly

GPS

51.505778427174, -0.1450706203135

Telephone

El coronel Abel Pargiter estaba sentado en su club conversando tras el almuerzo. Como sus compañeros en los sillones de cuero eran de su misma especie—hombres que habían sido soldados, funcionarios; hombres ahora retirados—revivían, entre chanzas y anécdotas, su pasado en India, África, Egipto; y luego, por una transición natural, pasaron al presente. Se trataba de algún nombramiento, de un posible nombramiento.
De pronto el más joven y pulcro de los tres se inclinó hacia adelante. Ayer había almorzado con… Aquí la voz del orador decayó. Los otros se inclinaron hacia él; con un breve ademán de la mano el coronel Abel despidió al camarero que retiraba las tazas de café. Las tres cabezas algo calvas y algo canosas quedaron juntas unos minutos. Luego el coronel Abel se dejó caer en el respaldo. El extraño fulgor que había acudido a sus ojos cuando el mayor Elkin empezó su relato se había apagado por completo en el rostro de Pargiter. Quedó mirando al frente con esos ojos de un azul brillante, un poco entornados, como si el resplandor de Oriente siguiera en ellos; y arrugados en las comisuras como si aún guardaran polvo. Algún pensamiento lo había asaltado que volvía indiferente lo que decían los otros; en verdad, le resultaba desagradable. Se levantó y miró por la ventana hacia Piccadilly. Con el cigarro suspendido miró desde lo alto los techos de los ómnibus, los coches de alquiler, las victorias, las camionetas y los landós. Su actitud parecía indicar que estaba al margen de todo aquello; ya no tenía nada que ver con ese asunto. Una sombra de melancolía cayó sobre su hermoso rostro colorado mientras miraba. De pronto se le ocurrió una idea. Tenía una pregunta; se volvió para hacerla; pero sus amigos se habían ido. El pequeño grupo se había dispersado. Elkin salía ya de prisa por la puerta; Brand se había apartado a hablar con otro. El coronel Pargiter cerró la boca sobre aquello que quizá habría dicho y volvió de nuevo a la ventana sobre Piccadilly.

Los años, 1880

CONTEXTO HISTÓRICO

Fundado en 1862 por oficiales del ejército británico ante la saturación de los clubes militares existentes en la ciudad. Inicialmente, estableció su sede en Clifford Street pero pronto el edificio resultó demasiado pequeño y, en 1866,se trasladó a Cambridge House. La nueva sede, una elegante mansión georgiana que había pertenecido a la familia de los Duques de Devonshire, se acondicionó bajo la dirección del arquitecto MacVicar Anderson para atender las necesidades de sus miembros. Desde sus primeros años, el club se convirtió en un punto de encuentro para oficiales del ejército y la marina, y ofrecía un espacio exclusivo para la vida social y profesional de sus miembros. En 1999, se trasladó a un lujoso edificio en St. James’s Square.

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